Mejor que regrese el PRI.

Publicado en por ofdp-mexico


Marialeonor Carrillo C.

060508

 

En serio, mejor que regrese el PRI.

 

Ayer hablaba del sano olvido pero sólo por hoy apelo a que el sano olvido, premisa básica del utilísimo principio de economía, pueda ser pasado por alto.

 

Dice un viejo refrán que más vale malo por conocido que bueno por conocer.  Con tantos “jaloneos” en que nos hemos visto inmersa toda la ciudadanía, de veras… mejor que regrese el PRI.

 

Quienes auguraron que todo iba a cambiar, que las cosas estarían mejores pues lamentablemente se equivocaron, aunque a medias; fallaron al vaticinar que estarían las cosas mejor pero no en que todo iba a cambiar, ahí sí que dieron en “el grano”.  Desafortunadamente, y a pesar de la venia divina muy terrena, las cosas han ido deteriorándose paulatinamente pero en pendiente descendente y de una manera muy peligrosa, dolorosa, vergonzosa aunque lógica.

 

¿Y si todo volviera a ser como antes?

 

Antes sabíamos que había pillos, los teníamos bien identificados, de vez en vez entraban, aunque simbólicamente, a los centros correctivos o sufrían arraigo domiciliario,  sabíamos que hacían sus fiestas, que negociaban entre ellos y  con los jerarcas, que, que, que… pero al menos los saqueos eran ligeramente discretos, sin dejar de ser sustanciales, los tributos al dios baco eran, si no del todo laicos, al menos sí privados y las negociaciones, en la mayoría de los casos, se hacían tras “bambalinas”. 

 

Hoy, en cambio, la lista de pillos se renueva con gran rapidez y aunque son de la misma camarilla y están más que identificados, resulta que se confiesan y ya, rezan sus tres “cosas nostras” y amén; los saqueos ahora son a la luz pública,  tienen el santo motivo de dar de comer a los que ya muertos de hambre están, van rociados con agua bendita y con la bebida nacional; además cuentan con indulgencia plenaria y al que no le guste pues que ch… a su m…

 

En serio, que regrese el PRI.

 

Se que mi petición tendrá tantos detractores como los procederes de nuestro gober piadoso o de nuestro santo y humilde cardenal, aún así, en serio, que regrese el PRI.

 

No sólo no recobramos el estado de derecho, ni vivimos en un ambiente ciudadano de democracia, ni se mejora la calidad de vida; ahora ni derechos humanos puede con tanta violación, ni los valores democráticos como la tolerancia, el respeto, la equidad y tantos otros teóricos atributos encuentran en donde anidar, ni tantas otras cosas que antes tampoco había pero que al menos no nos las habían prometido; más aún, no había instancias gubernamentales que las abanderaran pretendiéndolas hacer valer.

 

Mejor que regrese el PRI.

 

Antes no había cosas menos malas, ruines, dolorosas, pero al menos a la gente nos prometían tierras pero no la vida eterna, nos ignoraban pero no nos la mentaban, nos mandaban a la fregada pero no al infierno.

 

Al menos nuestra gente tenía todavía algo de fe, ¿en qué, en quien? en que las cosas irían mejor ¿y ahora?: fuera del paraíso, insultados y en el infierno.

 

En serio, mejor que regrese el PRI.

 

Gracias y hasta la próxima.

 

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