Amigos al poder
Marialeonor Carrillo C.
020609
A Tony, a sus amigos rumbo al poder, a sus no amigos rumbo al poder, a mis amigos, a mis conciudadanos, ah y también a quienes, conocidos o no, están en el poder
Mi estimado Tony, agradezco tus envíos próximos pasados en que nos hablas de tus amigos que están contendiendo por un puesto de representación popular. Me atrevo a escribirte rompiendo mi dulce y tranquila calidad de ilustre desconocida. ¿Sabes por qué? Porque me han dicho que algunas de las cosas que digo parecen ser el eco de la voz de muchos de mis amigos y conocidos.
Subiéndome al barco de TU FAMA y aprovechando el espacio que has creado, así como la autoridad moral que has ganado, me permito dirigirme por tu amable conducto primero que nada a mis conciudadanos: les pido de antemano una disculpa si mis palabras pasan a formar parte de la larga lista de discursos que, protegidos por el derecho a la libertad de expresión, les deja la idea de que soy una más de las que ejerce su derecho a hablar sin comprometerse con la obligación de saber lo que dice y cómo lo dice.
A mis amigos no les pido nada, ellos me aceptan como son. ¡Benditos amigos!
A los que están en el poder sean o no conocidos: créanme que no los envidio, es más, los compadezco. Tengo ciertos elementos de certeza que me permiten afirmar que ¿muchos, varios? algunos de ustedes llegaron a sus cargos con la firme convicción de hacer algo más por el país que la masacre de la que son cómplices. Es materia de sistema, me queda claro pero les guste o no, son cómplices ya por impotencia, ya por incompetencia.
A tus no-amigos al poder: les deseo suerte, porque en estos casos la van a necesitar. Suerte para que, si son del sistema y tienen trayectorias sanas, no la vayan a enfermar en el intento; suerte para que, si no son del sistema, puedan hacer algo y no mueran de inanición por quedarse con el hambre de recuperar el estado de derecho.
Finalmente, a tus amigos rumbo al poder: si Tony se expresa de la manera en que lo hace de ustedes y de algunos más amplia y pormenorizadamente, es porque tiene razón. Es mi amigo y se que habla con la verdad, además, me constan muchas de las cosas que suele expresar. Pues bien, estimados amigos de Tony, créanme que, como en el caso de los terceros, tampoco los envidio y a ustedes menos que a nadie porque tienen limpia trayectoria personal y profesional, anímica y moral, salud y equilibrio mental. Me gustan las conseja y por ahí hay alguna que dice que hay tres cosas que dañan (la palabra original se me antoja sumamente fuerte), decía, hay tres cosas que, si no se está preparado para tenerlo o detentarlo, dañan: el dinero, la fama y el poder. Espero, que conste, que ustedes sí estén preparados, pero he de ¿advertirles, prevenirles? recordarles que llegan a un sistema que está enfermito, en el mejor de los casos, cuando no comatoso. Van a necesitar algo más que buena voluntad, buenas ideas, buenos amigos, buen equipo. Cuando lleguen, porque esperamos que lo hagan, necesitan hacernos un favor: no se sumerjan en el río de la inercia, hagan la diferencia, una buena diferencia. Lo necesitamos quizás más nosotros que ustedes. Ayuden a su pueblo a recuperar la dignidad ciudadana.
Yo por mi parte haré algo por ustedes y por nosotros: le tengo ya prendida ha rato, una veladora a la caja de Pandora.
Gracias.-